Explotación silenciosa: robo de salario en Iowa (parte 2 de 5)

(Foto cortesía Iowa CCI)

Industria de la construcción

En la primera parte de nuestra serie mencionamos las distintas industrias donde frecuentemente se lleva a cabo el robo de salario, pero en esta entrega nos enfocaremos en la industria de la construcción. En los últimos años, sobre todo en las áreas metropolitanas del estado de Iowa (como Des Moines, por ejemplo), se ha observado un acelerado crecimiento en la industria de la construcción. Se han incrementado exponencialmente el número de nuevos edificios, estructuras y proyectos que se han completado en tiempo récord. Sin embargo, detrás de este gran progreso, el panorama deja un alto número de afectados por este desarrollo urbano, principalmente las víctimas del robo de salario en el sector de la construcción, quienes a veces no sólo son despojados de su pago justo, sino que también pueden sufrir accidentes laborales (en sus sitios de trabajo) y quedar totalmente desamparados, debido a la explotación de lagunas jurídicas en las leyes laborales y prácticas inescrupulosas de quienes los contrataron.

Robo en distintas modalidades

Es un escenario muy común: un trabajador nuevo, muchas veces de origen extranjero, es contratado por una compañía para que trabaje en una cuadrilla de construcción, tras una entrevista breve o con la simple aprobación de una solicitud de empleo. Todos los días, el trabajador asiste al lugar de trabajo y hace lo propio por 8, 9 y hasta 12 horas al día, según el clima y la velocidad del proyecto. A la primera quincena, el empleado espera su pago justo, el cual recibe en un cheque. Contento, el trabajador cobra el cheque en la tienda o lo deposita en el banco; días después, recibe una llamada alarmante: el cheque no tenía fondos.

En otros casos, puede ser que el patrón simplemente le diga al trabajador que le va a pagar la próxima semana, o la próxima quincena, o al final del mes y así sigue explotándolo, bajo falsas promesas de un pago que nunca se materializará.

Los patrones muchas veces se aprovechan de la gran necesidad económica e inexperiencia del trabajador. A menudo, los trabajadores comienzan a hacer su labor sin pensar o evaluar las consecuencias de lo que podría salir mal y en su afán de sacar el trabajo adelante, olvidan aspectos básicos tales como: preguntar el nombre e información de contacto del patrón y su compañía, o de anotar la cantidad de horas o el lugar donde estuvieron trabajando. Todo esto hace que sea incluso más difícil recuperar cualquier pago perdido.

En situaciones aún más crueles, el patrón puede decirle al trabajador que sí le va a pagar… tan pronto el trabajador se presente con su identificación y número de Seguro Social, el cual nunca le había pedido antes de contratarlo. Así, el trabajador indocumentado se siente intimidado y desiste en seguir cobrando por sus horas trabajadas, sin saber que las leyes laborales en los EE.UU. lo protegen de este tipo de abusos.

Todos estos escenarios de robo de salario son totalmente ilegales. En términos generales, en los Estados Unidos, cada hora laborada debe pagarse a por lo menos $7.25/hora (el salario mínimo) o al pago previamente acordado entre el trabajador y el patrón.

La Ley de Normas Justas de Trabajo (Fair Labor Standards Act o FLSA, por sus siglas en inglés) no excluye los derechos de los trabajadores sin documentos, sobre todo a la hora del pago justo. Es más, la Corte Suprema en Iowa determinó en 2013 que los trabajadores sin documentos sí tienen derechos a recibir beneficios de compensación laboral en caso de lesiones o accidentes en el trabajo. Por lo tanto, la explotación de trabajadores indocumentados por el simple hecho de no tener papeles o de tener papeles “chuecos”, no son excusa ni razón en permitir abusos ni robo de salario, pues (salvo en algunos casos muy específicos), las leyes laborales básicas, como la FLSA, amparan a los trabajadores indocumentados ante distintos tipos de abuso.

Una cadena de contratistas: ¿quién es el responsable?

Una de las formas más comunes en las cuales las grandes constructoras se desentienden de los trabajadores es al utilizar contratistas y sub-contratistas, permitiéndose así aprovecharse de lagunas jurídicas (loopholes) y lavarse las manos de cualquier responsabilidad.

Por ejemplo, digamos que la corporación Magna quiere hacer un centro comercial y contrata a una compañía grande ABC para realizar este gran proyecto.. ABC es el contratista principal o “General Contractor”, Magna es responsable de pagarle a ABC y es posible que el proyecto incluya su nombre y logotipo (ABC).

Para llevar a cabo este gran proyecto, la compañía ABC contrata a una compañía DEF para que ayude a completar el proyecto. DEF es una contratista o “Independent Contractor” cuyo pago depende de la compañía ABC. A la vez, DEF contrata al sub-contratista Jason’s Roofing para que realice toda la albañilería. DEF se encarga de pagarle a Jason’s Roofing. Jason’s Roofing consigue a una cuadrilla de 5 trabajadores y tiene la responsabilidad de pagarles. Los 5 trabajadores solamente conocen a Jason y ven el nombre y logotipo de la compañía ABC y de la corporación Magna en el sitio de trabajo y nada más. En realidad, los trabajadores no tienen idea de que el dinero por su trabajo baja indirectamente desde la compañía Magna a ABC, de ABC a DEF, de DEF a Jason’s Roofing y finalmente a ellos.

ABC no cumple con los plazos establecidos de entrega del proyecto y por lo tanto, Magna decide solamente pagarles el 60% del proyecto. ABC entonces decide solamente pagar el 50% a DEF. En ese momento, DEF decide que no tiene suficiente para pagarle a Jason’s Roofing  y les dice que no hicieron bien el trabajo y por eso nada más les van a pagar un 10%. Jason’s Roofing les dice a los trabajadores que les va pagar la próxima semana… Y luego deja de contestar las llamadas de los trabajadores. A la hora de hacer una denuncia, los trabajadores tan sólo conocían a Jason como “el güero de Ankeny” y no sabían ni su apellido.

Este es uno de los escenarios más comunes de robo de salario en la construcción y si los trabajadores no están conscientes sobre quién realmente es responsable de pagarles, cualquier sub-contratista puede robarles su pago y jamás sufrir ninguna consecuencia.

En estos casos es extremadamente importante que los trabajadores recojan la mayor cantidad de información posible: las horas trabajadas, la dirección del proyecto, el nombre e información del contratista principal y de los subcontratistas, el nombre e información de quien los contrató y tratar de tener algún contrato o relación de trabajo por escrito, todo esto en caso de tener que realizar una denuncia por robo de salario. Así se puede ubicar a los responsables, organizarse  e involucrar a las autoridades pertinentes o incluso someter una demanda en la corte.

Clasificación indebida o “misclasificación”

Una de las modalidades más peligrosas de robo de salario es la clasificación indebida o “misclasificación”. Esta práctica inescrupulosa es tan frecuente que existe una unidad especial en Iowa Workforce Development (el ente regulador de las leyes laborales en Iowa) justamente para detectar este problema.

La clasificación indebida sucede cuando una compañía contrata a un grupo de trabajadores, les indica las horas que deben trabajar, incluso les da los materiales o uniformes para ir a trabajar y controla distintos aspectos del trabajo que hacen los trabajadores, pero a la hora de pagarles, la compañía afirma que los trabajadores no son sus empleados, sino más bien “contratistas independientes”.

Al hacer esta clasificación indebida, la compañía se ahorra el pago de  impuestos de nómina (payroll taxes) que pasan a ser responsabilidad de los “contratistas”. En vez de ayudar a los empleados a pagar el porcentaje correcto de estos impuestos obligatorios, la compañía paga una suma total y los impuestos corren por cuenta de los trabajadores. Esto constituye un robo de salario indirecto al obligar a los trabajadores a pagar impuestos que no les corresponden.

Lo más peligroso de esta modalidad es cuando se presenta algún accidente en el sitio de trabajo. Al afirmar que los trabajadores son “contratistas independientes”, la compañía no se hace responsable por ningún accidente o lesión que le ocurra a una persona en el lugar de trabajo. En la construcción existen muchos riesgos inherentes al trabajo y hay la posibilidad de que ocurran muchos accidentes. Al haber sido clasificados indebidamente como “contratistas independientes” cuando en realidad son empleados, la compañía se lava las manos de cualquier accidente, lesión o muerte en el sitio de trabajo.

Existen varias formas de saber si el trabajador es un empleado o si en realidad es un contratista independiente. En general, si la compañía paga por hora y controla el horario de trabajo, si provee los materiales, uniformes o herramientas para trabajar, si no existe una cotización ni un contrato con fecha de entrega de un proyecto en particular… el trabajador probablemente es un empleado y debería ser clasificado como tal, y la compañía debe pagar los impuestos de nómina, además de responsabilizarse por cualquier accidente o lesión en el trabajo.

Los trabajadores de la construcción son vulnerables a muchos abusos y explotación, por lo cual es de suma importancia estar muy pendiente de todo antes de comenzar a trabajar en un proyecto. Hay que recordar que, sin importar el estatus migratorio, los trabajadores tienen derechos y están amparados por las leyes laborales estatales y federales.

Antes de comenzar a trabajar, recuerda:

  • Anotar la información de la compañía que te está contratando, el nombre del patrón, el nombre y ubicación del proyecto, los nombres de otras compañías que estén en el proyecto.
  • Guarda toda comunicación por mensaje de texto o por Facebook que tengas con tu patrón. Si acuerdan un determinado pago por hora, confírmalo por mensaje de texto o por Facebook y guarda esta información.
  • Mantén una libreta con los días y horas que trabajaste y el estimado de cuánto debería ser el pago de cada día, semana o quincena.
  • Anota los teléfonos y nombres de tus compañeros de trabajo.
  • Toma fotos del progreso de tu trabajo y de cualquier defecto que se haya arreglado, para que así no te descuenten dinero bajo la excusa de que no se completó el trabajo.
  • Cobra tus cheques lo más pronto posible o cobra en efectivo.
  • Si eres víctima de robo de salario, consulta con tus compañeros para ver si quieren organizarse y acude a una organización local como Iowa Citizens for Community Improvement, el Centro de Justicia Laboral y a las autoridades correspondientes como Iowa Workforce Development o el Departamento del Trabajo

En la próxima parte, hablaremos del robo de salario en la industria de la limpieza (oficinas, hogares y hoteles) y quienes son los más afectados.  Trabajador: ¡conoce tus derechos! ¡No te dejes abusar!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s